sábado, 21 de mayo de 2011 Comments Off

La primera etapa de la página museologia.co se construye a partir de las sesiones del Grupo Extracurricular de Lectura Museología para museólogos, organizado por estudiantes de la segunda cohorte de la Maestría en Museología y Gestión del Patrimonio de la Universidad Nacional de Colombia.

El eje central de lectura es el libro de Francisca Hernández Hernández, Planteamientos teóricos de la Museología, Ediciones Trea, Asturias, 2006. Las sesiones se desarrollan cada dos semanas durante el 2011 y en cada sesión se van alimentando 3 líneas de tiempo: museos, protagonistas y publicaciones.

Samuel von Quicheberg

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El médico flamenco Samuel à Quiccheberg (1529-1567) publicó el tratado académico más antiguo conocido hasta hoy sobre organización de colecciones enciclopédicas de las cámaras de arte y de maravillas, impreso en Munich en 1565 bajo el título Inscriptiones vel Tituli Theatri Amplissimi, complectentis rerum universitatis singulas materias et imagines eximias, considerado la primera publicación en el campo de la museología teórica.
Quiccheberg nació en Amberes y fue consejero de Alberto V, Duque de Baviera. Entre 1547 y 1550 estudió medicina, filosofía, literatura e historia en las universidades de Basilea y Augsburgo. Después de graduarse fue profesor de la Universidad de Ingolstadt, donde inició la creación de una colección. Durante este período conoció a la familia de banqueros Fugger, quienes le encargaron la organización y descripción de su colección. En 1553, por recomendación de la familia Fugger, Quiccheberg entró al servicio del Duque de Baviera, con quien trabajó como médico y consejero, así como responsable de las colecciones ducales, hasta el momento de su muerte. Quiccheberg publicó diversas obras en las áreas de medicina e historia, pero su obra más famosa fue Inscriptiones vel Tituli Theatri Amplissimi (...) que probablemente constituía la primera etapa de un trabajo mucho más extenso en el que se describirían en detalle las colecciones ducales.  Con el término “teatro” Quiccheberg evocó la obra de Giulio Camillo Delminio, Teatro de la memoria, en la cual el humanista veneciano intentó recapturar el arte clásico de la memoria como elemento de la retórica. Camillo imaginó un anfiteatro clásico desde cuyo escenario el espectador observa un complejo sistema de imágenes de la memoria donde se conservan objetos, discursos y artes. De esta forma Quiccheberg, al combinar la obra de Camillo con la pasión de coleccionar, extendió el significado del Teatro mucho más allá de una exhibición o presentación. En su obra Quiccheberg logró fundir la noción del coleccionismo, imbuido de la tradición metafísica, con la noción del racionalismo cósmico expresada en el Teatro de la memoria. Utilizó entonces una colección para llenar el sistema de cajas y cofres que contenía el Teatro de Camillo y, articulándolas, alcanzó al mismo tiempo la organización de los materiales coleccionados en términos clasificatorios y la plena comprensión de la naturaleza del universo.
Su obra se basa también en su conocimiento de la organización de la cámara de arte de Munich, creada por Alberto V, así como de diversas colecciones existentes en Italia por la misma época, las cuales visitó personalmente. Se divide en cinco secciones, a las cuales corresponden diferentes subdivisiones (Inscriptiones) que reflejan el espíritu característico de la época con relación a la indagación sistemática y racional del mundo, donde las colecciones de objetos naturales y artificiales jugaron un papel fundamental.
La primera sección de su Theatri Amplissimi  es puramente histórica y está asociada de forma muy estrecha a la identidad del fundador. En ella están representados árboles genealógicos, tablas históricas, retratos de familia y de personajes muy cercanos, mapas geográficos generales y especiales, en particular los relacionados con los dominios del fundador. Además, se conservan grabados de ciudades, edificios, exhibiciones públicas, torneos, desfiles de todo tipo, animales (especialmente los del territorio más cercano) y finalmente de máquinas.
La segunda sección refleja el contenido de las cámaras artísticas; sus inscripciones comprenden estatuas, trabajos artísticos de todo tipo, monedas y medallas, modelos de orfebrería y otros, finalmente utensilios exóticos y vasijas procedentes de excavaciones. La tercera sección comprende el gabinete de ciencias naturales, con los tres reinos, incluida la anatomía humana. El interés científico y el artístico discurren paralelos; al igual que Plinio refirió la historia de los artistas como apéndice al tema de los metales y las rocas, en esta sección las reproducciones de animales y plantas (incluidos bordados sobre seda) y las piedras preciosas en sus engastes de orfebrería se agregan a los productos naturales simples. La sección cuarta es de carácter tecnológico y conserva todavía en lo fundamental la antigua doctrina escolástica de las «artes mechanicae». Comprende los instrumentos musicales, matemáticos y astronómicos, utensilios de escritura y pintura, herramientas mecánicas y máquinas de todo tipo (incluidos artefactos voladores), útiles de trabajo para escultores, torneros, orfebres, fundidores, albañiles (entre otras herramientas laborales que se encontraban en diversas cámaras de la época, como por ejemplo en la colección del archiduque Fernando de Tirol en su  Palacio de Ambras), instrumentos quirúrgicos, objetos empleados en cacería, en la captura de pájaros y en la pesca, artefactos utilizados en los juegos y finalmente objetos etnográficos interesantes, vestimentas y utensilios de pueblos extranjeros.
La quinta y última sección se relaciona con el concepto moderno de pinacoteca, junto con un gabinete contiguo de grabados en cobre. Incluye cuadros de todas las técnicas, trabajos de cincel y finalmente dibujos a mano. El interés por los contenidos históricos se muestra en cada inscripción.
La obra de Quiccheberg no sólo trató la clasificación de las colecciones sino también la aplicación de métodos de mantenimiento y presentación de muy diversos tipos de objetos. Entre otros aspectos, Quiccheberg incluyó como servicios asociados a las cámaras de arte los laboratorios y talleres para la producción de objetos artísticos, una casa de impresión y grabado, una biblioteca y un  depósito de provisiones y materiales. Muchas de las cámaras de arte existentes en la época de Quiccheberg contaban ya con estos espacios asociados.
Algunos autores han visto en la obra de Quiccheberg el paso definitivo de las “cámaras de tesoros” medievales (acumulaciones accidentales de tesoros y rarezas, las cuales escasamente se organizaban con un inventario) a las “cámaras de maravillas” (acumulaciones sistemáticas de curiosidades que por entonces fueron organizadas conceptualmente en catálogos).

Fuentes:
Pearce, Susan M. On Collecting: An investigation into collecting in the European tradition. London, Routledge, 2005, p. 114.
Pearce, Susan M. y Ken Arnold. The collector’s voice: critical readings in the practice of collecting. Vol. 2: Ancient voices. Aldershot, Hampshire, Ashgate Publishing Ltd., 2000, p. 6. En:http://books.google.com.co/books?id=En67Et3-rzsC&lpg=PA6&ots=0ZCgZfUWOg&dq=Samuel%20von%20Quiccheberg&hl=es&pg=PA6#v=onepage&q=Samuel%20von%20Quiccheberg&f=false
Projekt «Allgemeinwissen und Gesellschaft». Samuel Quiccheberg (1520–1567). URL: www.enzyklopaedie.ch. Consultado el 13.08.2011, en: http://www.enzyklopaedie.ch/liste/portrait/Quiccheberg.pdf
Reinwardt Academie. Samuel von Quiccheberg: el primer museólogo. En: http://www.ahk.nl/reinwardt/actueel/scriptieprijs/over-von-quiccheberg/
Rodrigues Vianna-Peres, Lygia. El Quijote y el Teatro de la Memoria de Giulio Camillo. En: Reichenberger, Kurt y A. Robert Lauer (eds.). Cervantes y su mundo. Kassel, Ed. Reichenberger, 2005. Vol. 3., p. 520.  
Schlosser, Julius von. Las cámaras artísticas y maravillosas del Renacimiento tardío: Madrid, Ed. Akal, 1988, pp. 130-131.
----------Encyclopædia Britannica. Samuel van Quicheberg. Encyclopædia Britannica, 2011. Web. 30 May. 2011. <http://www.britannica.com/EBchecked/topic/487237/Samuel-van-Quicheberg>.

Revista Musées

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Museographia oder Anleitung zum rechten Begriff und nützlicher Anlegung der Museorum, oder Raritäten-Kammern.

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En 1727 el marchante alemán Caspar Friedrich Neickel (seudónimo de Kaspar Friedrich Jencquel) publica en Leipzing el tratado titulado Museografía u orientación para la concepción adecuada y conveniente establecimiento de los museos o cámaras de curiosidades, en el que recoge toda una serie de explicaciones respecto a la disposición de las colecciones en los espacios designados para tal fin, así como los criterios para su registro, inventario y catalogación de los objetos, recomendando el uso de elementos originales sobre las reproducciones, así como las condiciones óptimas para su mantenimiento.



La importancia del Museographia recae en diversos aspectos. Se suele representar como el surgimiento del término ‘museografía’ durante el siglo XVIII, respondiendo a su definición como “descripción de los museos”, percepción que se mantendría hasta el siglo XX cuando se hace más específico el concepto; un ejemplo de ello es la definición dada por el Consejo Internacional de Museos (ICOM): “es la técnica que expresa los conocimientos museológicos en el museo. Trata especialmente sobre la arquitectura y ordenamiento de las instalaciones científicas de los museos”. Por otra parte, según Francisca Hernández Hernández, la obra de Neickel representa un intento de clasificación sistemática de lo que con el tiempo serían los museos, y constituye por ello un punto fundamental en su evolución histórica.

No obstante, lo que resulta más significativo es el hecho de que el texto se inscribe en las corrientes de pensamiento propias de la Ilustración. Es importante señalar el hecho de que Museographia no se restringía al análisis de una colección privada o específica, sino que otorgaba a los aficionados las orientaciones necesarias para ordenar y mantener sus colecciones, lo que sí bien no constituye una democratización del acceso público a las colecciones, sí representa una primera apertura a la necesidad de difusión “mediada” del conocimiento ordenado, en este caso relacionado con el coleccionismo.




Al respecto, la obra en sí misma responde a un afán enciclopédico muy en boga; el señalamiento de Hernández Hernández de la diferenciación que hace Neickel entre naturalia y artificialia tiene implicaciones determinantes respecto a lo que se viene señalando. Ya en el siglo XVI con los primeros indicios de revolución científica se hacía necesario diferenciar las colecciones de “arte” de las compuestas por muestras naturales ya que no caben en un mismo esquema de clasificaciones; las colecciones de personajes principales, como las de Rodolfo II de Hasburgo y Alberto de Baviera, y las colecciones particulares como las constantemente referenciadas de Ulises Aldrovandi o Atanasio Kircher ya muestran esa separación de las colecciones propias del humanismo, al enumerar artificialia, naturalia y mirabilia. Pero es el tratado de Neickel el que termina por fraccionar la unidad en relación con la “organización de lo múltiple” tan propia del llamado Siglo de las Luces. En Museographia, Neickel aconseja subdividir la Kunst und Wunderkammer en diferentes partes según el tipo específico de objetos por exhibir. Según Edward Alexander (Museums in Motion) “Natural objects should go on one side with human anatomy, including skeletons and mummies, on te top shelf, and quadrupeds, fishes, and minerals bellow. Another wall was to hold man-made objects with ancient and modern productions separated. The short end of the room opposite the entrance and lighted by three windows contained cabinets for coins. Portraits of famous men occupied the space above the shelves”, lo que en últimas se traduce en la aprehensión y difusión de un modelo universal de conocimiento, en el que la noción de “orden” permanecía inmanente.

Museo cartaceo - Museo de papel

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El erudito italiano y mecenas de arte Cassiano dal Pozzo (1588-1657) quien además estaba interesado en la alquimia y era considerado una figura fundamental dentro de la comunidad científica europea, comenzó alrededor de 1615 una colección compuesta por ilustraciones de artistas del Quattrocento y del Alto Renacimiento, además de cientos de dibujos hechos por encargo a artistas contemporáneos menos conocidos que seguían los patrones propios de la Antigüedad. La colección, compuesta por más de 7000 acuarelas, dibujos y grabados, se denominó “Museo Cartaceo” o “Museo de Papel”. Con la ayuda de su hermano, Carlo Antonio Cassiano ‒con quien compartía sus intereses científicos afines al coleccionismo‒ dal Pozzo logró dar acopio a una significativa colección que incluía ilustraciones de escultura y arquitectura romana, botánica, geología, ornitología y zoología.



No obstante, la iniciativa de dal Pozzo no partía de intereses artísticos ‒perspectiva que podría atribuírsele en la actualidad‒ sino científicos, ya que pretendió tener un documento visual de cada adelanto científico y descubrimiento arqueológico del momento, gracias a la información de primera mano que filósofos y científicos le entregaban, entre los cuales se puede contar a Galileo Galilei. Constituyó entonces un intento por compilar el conocimiento humano de forma visual, por lo que constituye una fuente de información de primera mano respecto a la historia cultural (incluyendo la intelectual y científica) de la Europa del siglo XVII.


Fuente imágenes: The Walburg Institute


Alexandre Lenoir

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Ulisse Aldrovandi

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Ivo Maroevic

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Mouseion de Alejandría

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La ciudad de Alejandría, en Egipto, no escapa a esta influencia sagrada, y en ella tendrá lugar la creación del primer museo y de su célebre biblioteca, que se convertirá en el centro de irradiación cultural del helenismo en el siglo III a. de C. gracias a los Tolomeos. Según El-Abbadi (1992:80), será Tolomeo I quien, ayudado por Demetrio de Falera, se convertirá en el principal propulsor del museo y de la biblioteca, aunque otro autores creen que fue su hijo Tolomeo II Filadelfo quien llevó a cabo dicha tarea. Sea como fuere, es muy probable que la idea de creación del museo estuviese inspirada en las ideas desarrolladas dentro de las escuelas filosóficas de Atenas, de la Academia de Platón y del Liceo de Aristóteles. De hecho, las características propias de estas instituciones se ven reflejadas en los comentarios que, tanto Diógenes Alerces (4.19) como Estrabón (C.794: 17.1.8) hace del museo y la biblioteca.

El museo adquiere una gran importancia, convirtiéndose pronto en un centro de investigación y de enseñanza bajo la protección de los Tolomeos, fomentando la celebración de fiestas populares en honor de la Musas y de Apolo donde se organizan concursos literarios. Sin embargo, no poseía colecciones artísticas, sino elementos botánicos y zoológicos, así como salas de anatomía y de observación astronómica. Aunque su primera y principal razón de ser era constituirse en morada de las Musas y lugar donde podía realizarse diversas actividades de tipo científico, artístico y literario, es muy probable que contase con diversos objetos procedentes de expolios, asi como de obras de arte, sin que por ello pueda afirmarse que formaran autenticas colecciones, puesto que tampoco existe un inventario detallado de objetos que poseía (Calvo Serraller, 1996)   
Hernandez, H.F. 2006. Planteamientos Teoricos de la Museologia. Ediciones Trea, S.L, 1.2, La configuración del discurso museológico: museología y museografía.Pág, 22.


The Ashmolean - Museum of Art & Archaeology

sábado, 19 de febrero de 2011 § 0

Ashmolean, Museo de Arte y Arqueología de la Universidad de Oxford
"Es evidente que los museos de Aldrovandi, Kirker y Settala no eran públicos en el sentido de que estuvieran abiertos a toda clase de gentes. El primer museo que abrió sus puertas al público fue el Ashmolean Museum de Oxford en 1683, rompiendo todos los estereotipos de admisión y abriendo las barreras de genero y clase propias del museo privado." Hernandez, H.F. 2006. Planteamientos Teoricos de la Museologia. Ediciones Trea, S.L, 1.2, La etapa precientifica, Pág, 29.